Lahecen Ikassrien cumplió once años y medio de cárcel por captar y adoctrinar terroristas para enviarlos a Siria a través de la Brigada Al Andalus.
Libertad Digital
23 de octubrre de 2026
La Policía Nacional ha expulsado a Marruecos a Lahecen Ikassrien, un yihadista de 59 años que estuvo encarcelado en Guantánamo tras incorporarse a Al Qaeda en Afganistán y que cumplió en España una condena de once años y medio por integración en organización terrorista. El sujeto, considerado "muy peligroso", fue expulsado a Marruecos el pasado día 6 de octubre.
La operación fue ejecutada por agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, bajo el control de efectivos de Información de la Policía Nacional y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Ikassrien, conocido también como Hassan, había creado y dirigido una estructura yihadista dedicada a captar, adoctrinar y reclutar combatientes para enviarlos a Siria.
Ikassrien creó en 2011 la denominada Brigada Al-Andalus, una célula que desmanteló la Policía Nacional en 2014 durante la Operación Gala. La investigación acreditó que el grupo se dedicaba a reclutar nuevos combatientes y facilitar su traslado a Siria. Los agentes constataron el envío de al menos seis personas a ese país.
La sentencia que condenó a sus integrantes describió la organización como "una auténtica plataforma de envío de yihadistas". Ikassrien recibió una pena de once años y medio de prisión por integración en organización terrorista, condena que ya había cumplido cuando se produjo su expulsión. Dentro de la célula ejercía como referente ideológico. Lahecen Ikassrien ejercía de mentor e incluso de consejero y amigo de los combatientes. La resolución judicial también recogió que los miembros del grupo difundían de manera sistemática propaganda favorable al Estado Islámico y a Jabhat al Nusrah, la organización vinculada a Al Qaeda que operaba en Siria y Líbano.
Según las investigaciones policiales y los hechos recogidos en la sentencia, Ikassrien captaba a potenciales yihadistas en los alrededores de la mezquita de la M-30, en Madrid. Después, junto con otros condenados, los adoctrinaba en domicilios particulares y en una tetería de Torrejón de Ardoz.
El proceso no se limitaba a la difusión de mensajes religiosos y políticos, pues los integrantes de la célula también organizaban prácticas en zonas rurales para enseñar a combatir. Parte de esas actividades se desarrollaba en áreas de campo próximas al pantano de El Atazar, en la Comunidad de Madrid, y en una finca situada en la provincia de Ávila.
Algunos de los detenidos tenían previsto viajar a Siria y, para ocultar sus intenciones, presentaban ante sus familiares el desplazamiento como un viaje por motivos laborales.
De Afganistán a Guantánamo
La trayectoria de Ikassrien vinculada al yihadismo comenzó antes de la creación de la Brigada Al Andalus. Según las fuentes antiterroristas consultadas, sus vínculos con España se remontan a finales de los años ochenta, cuando comenzó a traficar con drogas y fue condenado a seis años de prisión. Tras cumplir esa primera etapa penitenciaria, se trasladó a Afganistán y se incorporó a Al Qaeda. En 2001 fue detenido allí por las autoridades estadounidenses. Posteriormente, pasó por la prisión afgana de Mazar-e-Sarif y fue trasladado a la base militar estadounidense de Guantánamo, en Cuba.
Permaneció en la prisión hasta 2005, cuando fue extraditado a España. En España estuvo encarcelado hasta finales de 2006, cuando fue absuelto de los delitos de terrorismo por los que se le investigaba. Su condición de víctima-testigo impidió entonces que fuera expulsado.
Después de quedar en libertad, Ikassrien se instaló en Madrid y adquirió notoriedad entre miembros de la comunidad magrebí del barrio de Lavapiés.
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