Llega a España crucero con brote de hantavirus que zarpó de Argentina
Desde Ushuaia a Tenerife, la crisis del hantavirus en el crucero MV Hondius paso a paso
Infobae
10 de mayo de 2026
Madrid, ESPAÑA (EFE).- El crucero neerlandés MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, llegó la madrugada de este domingo al puerto español de Granadilla de Abona, en la isla de Tenerife (Atlántico), para ser repatriados sus pasajeros tras un periplo que comenzó el pasado 1 de abril en Ushuaia (Argentina) y que se vio alterado desde la muerte de tres personas con el virus.
Esta es la cronología de la crisis sanitaria por el brote de hantavirus en el MV Hondius:
- - 1 de abril.- El crucero de lujo, de la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions y que tenía como objetivo la observación de fauna y naturaleza, zarpa desde Ushuaia (Argentina) para cruzar el Atlántico Sur. A bordo van casi 150 personas de 23 nacionalidades.
- - 11 de abril.- Fallece en su camarote un pasajero holandés de 70 años que había experimentado diversos síntomas (fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea) desde el 6 de abril.
- - 24 abril.- El cuerpo del pasajero, el "paciente cero", es desembarcado en la isla de Santa Elena junto a su esposa, que es trasladada a Johannesburgo (Sudáfrica).
- - 26 abril.- La esposa de la primera víctima mortal muere por hantavirus en un hospital de Johannesburgo, tras haber intentado tomar un vuelo de la aerolínea KLM a su país, Países Bajos.
- - 27 abril.- Otro pasajero, un británico, enferma y es trasladado desde la isla de Ascensión a un hospital de Johannesburgo. Da positivo en hantavirus.
- - 2 mayo.- Muere una tercera víctima en el barco, una mujer de nacionalidad alemana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es notificada oficialmente del brote y confirma al menos seis afectados (tres fallecidos y tres enfermos).
- - 3 mayo.- El Hondius llega a Cabo Verde (África) y fondea frente a Praia.
- - 4 mayo .- Cabo Verde deniega la entrada a puerto del buque por seguridad pública nacional. La OMS pide a España que acoja el buque.
- - 5 mayo.- Se confirma que las tres muertes se debieron a la cepa Andes del hantavirus, la única documentada de transmisión entre humanos.
- - 6 mayo.- Tres pasajeros son trasladados por vía aérea a Países Bajos, entre ellos el médico del barco. No quedaría nadie con síntomas en el crucero, que parte desde Cabo Verde rumbo al puerto tinerfeño de Granadilla de Abona, en las españolas Islas Canarias.
- - 7 mayo.- Una azafata neerlandesa de KLM es hospitalizada en Ámsterdam con posibles síntomas de hantavirus (da negativo en un primer test). Estuvo en contacto con la mujer holandesa que entró brevemente en un avión de esa compañía y que murió en Johannesburgo.
- - 8 mayo.- Una mujer de 32 años ingresa en el hospital de Alicante (España) con síntomas (da negativo en un primer test). Estuvo en contacto con la mujer que falleció tras estar en el avión de KLM.
- Se identifican en Cataluña (España) dos contactos por el citado vuelo: una mujer que, tras pasar una semana en Barcelona, volvió a Sudáfrica, y otra que vive en Cataluña y pasará una cuarentena en el Hospital Clínic.
- Sanidad española fija la cuarentena obligatoria en el hospital militar Gómez Ulla (Madrid) para los españoles del crucero.
- - 9 mayo.- La OMS eleva a seis los casos confirmados de hantavirus entre las personas aún a bordo en el crucero.
- El director general de la OMS, Tedros Adhanom, se reúne en Madrid con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y después viaja a Tenerife para supervisar la operación de desembarco, junto con representantes de las autoridades españolas.
- - 10 mayo.- El crucero fondea en el puerto de Granadilla.
A primera hora de la mañana los primeros pasajeros que desembarcan, todos asintomáticos, son los 14 españoles, repartidos en dos lanchas. Son trasladados en autobús al cercano aeropuerto Tenerife Sur para, en avión militar, aterrizar en Madrid y ser llevados al Hospital Gómez Ulla para permanecer en cuarentena.
Seguidamente van saliendo aeronaves de Francia, Canadá, Países Bajos -se lleva a pasajeros neerlandeses y de Alemania, Bélgica, Grecia y parte de la tripulación-, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos.
Está previsto que los últimos en ser evacuados sean los pasajeros australianos, que desembarcarán el lunes por la tarde.
El papa León XIV, que en junio visitará España, agradece a las Islas Canarias la acogida del Hondius. EFE
España se prepara para la llegada a Tenerife del crucero afectado por brote de hantavirus
La llegada del crucero del hantavirus a Islas Canarias moviliza a 23 países en un dispositivo a contrarreloj para evitar contagios: así desembarcarán y se repatriará a los pasajeros
Marta Sierra
infobae
9 de mayo de 2026
ESPAÑA - Han pasado más de tres días desde que el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, zarpó de Cabo Verde. Tras la larga espera, este domingo se llevará a cabo el dispositivo de desembarco, traslado y repatriación de los pasajeros y parte de la tripulación de la embarcación, que salió de Ushuaia (Argentina) el 1 de abril, hace ya más de un mes.
La muerte de tres personas ―un hombre neerlandés; su esposa, que falleció en Sudáfrica; y una mujer alemana cuyo cadáver permanece a bordo― y la confirmación de varios contagios ha provocado que en la última semana gran parte de la atención política y mediática de España se traslade al navío.
Canarias —concretamente la zona del puerto de Granadilla (Tenerife) y el aeropuerto de Tenerife Sur— ya está preparada para acoger el dispositivo, que implica a los Gobiernos de 23 nacionalidades, así como a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha seguido de cerca las actualizaciones del brote.
El operativo, que será complejo porque se necesita hacer en el menor tiempo posible antes de que las condiciones meteorológicas y del mar impidan que se produzcan los desembarcos, estará coordinado por la ministra de Sanidad, Mónica García; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el director de la OMS, Tedros Adhanom.
Durante días, el Gobierno de España, el Ejecutivo canario, la OMS, la Unión Europea, Países Bajos y los distintos países que cuentan con ciudadanos entre el pasaje o la tripulación del barco han mantenido multitud de reuniones para elaborar un operativo con distintos pasos en el que primarán, según señalan, las garantías de seguridad y la intención de que se lleve a cabo en el tiempo estrictamente necesario.
Paso 1. Desembarco
Una de las peticiones del Gobierno de Canarias, que desde el Ejecutivo central afirman que ya se valoraba, es que el crucero MV Hondius no atracase en el puerto de Granadilla, sino que fondeara. Así, tras elegirse el lugar específico, se ha procedido a prohibir la navegación marítima a menos de una milla náutica del buque y en el interior del puerto por motivos de seguridad.
Antes de que se produzca el desembarco de los primeros pasajeros, dentro del crucero se confirmará que todas las personas continúan siendo asintomáticas a través de encuestas epidemiológicas.
La evacuación no se llevará a cabo hasta que el avión que se encargará de trasladar a los ciudadanos de un país en concreto esté listo. Es decir: en pista, preparado para despegar en cuanto a cuestiones técnicas y repostaje y con la puerta abierta para que los pasajeros puedan subir en cuanto lleguen al aeródromo. Solo entonces, tal y como han señalado en repetidas ocasiones desde el Gobierno, se comenzará el descenso del barco.
En una rueda de prensa, García ha destacado que la previsión es que los primeros en desembarcar sean los 14 españoles a bordo del crucero MV Hondius (13 pasajeros y 1 tripulante), así como el epidemiólogo de la OMS de África, que se considera un contacto y, por tanto, será trasladado a Madrid con el grupo para las pruebas y la cuarentena pertinentes.
Al bajar del buque en pequeños grupos de nacionalidades, de manera ordenada y escalonada, los pasajeros subirán a las zodiacs. Con ellos, además de la mascarilla FFP2 que deberán portar tanto las personas que desciendan del barco como los operarios del dispositivo, los pasajeros solamente podrán llevar un pequeño equipaje de mano cerrado en una bolsa con lo imprescindible: documentación, teléfono móvil, cargador, artículos básicos y pertenencias.
Las zodiacs se encargarán de trasladarlos hasta la dársena del puerto preparada para continuar con el dispositivo en tierra.
Paso 2. Traslado del puerto al aeródromo
De la dársena, los pasajeros irán directamente a un transporte burbuja, un autobús, que les conducirá a la pista del aeropuerto de Tenerife Sur, donde ya estará esperando el avión encargado de la repatriación. Durante el trayecto, que dura entre 10 y 12 minutos, serán escoltados por las fuerzas de seguridad. Este vehículo les llevará directamente al pie de escalerilla del avión y todos los operarios implicados seguirán las medidas acordadas por la OMS, la Comisión Europea y el Gobierno de España.
Tanto desde los distintos ministerios como desde la OMS y Protección Civil, han reiterado en multitud de ocasiones que ni en este punto del operativo ni en el resto hay riesgo de contacto con la población local. Todas las zonas por las que pasarán los pasajeros y la tripulación estarán aisladas y perimetradas.
“Los pasajeros serán trasladados a tierra en el puerto industrial de Granadilla, lejos de las zonas residenciales, en vehículos sellados y custodiados, a través de un corredor completamente acordonado, y repatriados directamente a sus países de origen. Ustedes no tendrán contacto con ellos y sus familias tampoco”, señaló este sábado el director de la OMS, en una inusual carta dirigida a la población de Tenerife, en la que le agradecía su “solidaridad”.
Paso 3. Repatriación
Para llevar a cabo la repatriación de los pasajeros que no pertenecen a España, los distintos gobiernos pueden haber enviado sus propios medios aéreos (como es el caso de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o Irlanda, entre otros) o haber solicitado ayuda para el traslado.
En este último caso, la Unión Europea ha enviado dos aviones de rescate y se han organizado planes de contingencia para los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE que no hayan podido enviar transporte aéreo.
La ministra de Sanidad especificó hace unos días que los pasajeros y la tripulación serán repatriados incluso si tienen síntomas, a no ser que necesitasen atención urgente, para lo que está preparada la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife.
Aunque durante días ninguna de las personas a bordo del barco ha presentado síntomas compatibles con el hantavirus, adelantándose a posibles situaciones, el Gobierno de España solicitó un avión medicalizado por si fuese necesario. Igualmente, desde el Ministerio de Sanidad y Protección Civil han señalado que están en contacto constante con el interior del crucero, por lo que, de producirse esto, se sabría con antelación.
En el caso de los españoles y el epidemiólogo de la OMS de África, serán trasladados en avión militar a Torrejón de Ardoz, en Madrid. Tras esto, serán enviados al Hospital Central de Defensa Gómez Ulla.
Paso 4. ¿Qué pasará con el barco?
Uno de los puntos que ha causado mayores críticas por parte del Gobierno de Canarias es la gestión de la embarcación tras el desembarco. 30 tripulantes no serán repatriados, sino que permanecerán a bordo para trasladar el buque a su destino final: Países Bajos.
La embarcación partirá en cuanto se hayan bajado todos los pasajeros y tripulantes que deben ser desembarcados y cuando se resuelvan el repostaje y el avituallamiento. Será en el país neerlandés donde se procederá a la desinfección del crucero, ya que tiene bandera de esta nación, y donde será desembarcado el cadáver de la mujer alemana fallecida a bordo, al igual que sus pertenencias.
Paso 5. Pruebas y cuarentena
Cada país se encargará de realizar las pruebas pertinentes para evitar el contacto entre las personas desembarcadas del barco con la población local y comprobar si portan el hantavirus.
En el caso de España, la Comisión de Salud Pública aprobó el viernes por unanimidad del conjunto de las comunidades autónomas el protocolo de manejo de personas desembarcadas del buque afectado por el brote de hantavirus. Este —que ya ha sido puesto en marcha tras detectarse dos contactos en nuestro país con la mujer neerlandesa que falleció en Sudáfrica tras intentar embarcar en un vuelo de la aerolínea KLM a Países Bajos— se desarrollará en el Hospital Gómez Ulla, al que los pasajeros, el tripulante y el epidemiólogo accederán por un circuito cerrado.
En este protocolo se recogen tres categorías. En primer lugar, contacto: todos los españoles, puesto que no han presentado síntomas, son considerados ‘contactos’ por el momento (y no contagiados), pero deberán guardar una cuarentena obligatoria que se realizará en habitaciones individuales y sin visitas. A su llegada se les realizará una prueba PCR que se repetirá a los siete días. Además, se les tomará la temperatura dos veces al día.
En segundo lugar, si alguno desarrollase síntomas (como fiebre, diarrea, dolores musculares o vómitos, entre otros), pasaría a considerarse contagio sospechoso. En este caso, sería trasladado a una habitación de aislamiento con presión negativa, se le haría una PCR en sangre y suero y un frotis nasofaríngeo si presentase síntomas respiratorios.
Si las pruebas diesen negativo en hantavirus, se repetirían a las 24 horas; si volviesen a dar negativo y no hubiese un diagnóstico alternativo, se realizarían nuevas pruebas en aislamiento cada 48 horas.
En tercer lugar, si las pruebas diesen positivo, se trataría entonces de un contagio confirmado, por lo que pasaría a la UATAN hasta su recuperación clínica. En diversos momentos, desde el Gobierno de España han señalado que ninguno de los españoles ha manifestado estar en contra de la cuarentena.
En todo este proceso se tendrá “especial cuidado” con la situación psicológica de los afectados, haciendo un seguimiento psíquico y emocional de los pasajeros del crucero MV Hondius que pasen la cuarentena en el Hospital Gómez Ulla. De hecho, el Ministerio de Sanidad ha puesto a disposición de los pasajeros españoles un dispositivo de atención psicológica continuada que incluye un servicio de atención telefónica 24 horas y acompañamiento por parte de un psiquiatra desde que desembarquen hasta su llegada a Madrid.