Piden a Estados Unidos restaurar fondos federales para instalación de sistemas solares de techo en Puerto Rico
El gobierno federal decidió no entregar unos $350 millones asignados para financiar la instalación de sistemas solares, mas prefirieron usarlos para restaurar la deteriorada red eléctrica de la isla, devastada por el huracán María en 2017, según la Gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González.
Dánica Coto
15 de abril de 2026
APNews.com
SAN JUAN (AP) — Casi 200 organizaciones están instando al gobierno estadounidense y a la gobernadora de Puerto Rico a restablecer 350 millones de dólares en fondos federales que estaban destinados a financiar la instalación de sistemas solares en techos y baterías para 12,000 familias de bajos ingresos en la isla.
Muchas de las familias tienen discapacidades o afecciones médicas que requieren electricidad. Crece la preocupación de que Estados Unidos las abandone mientras persisten los apagones crónicos y se acerca la temporada de huracanes del Atlántico —que va del 1 de junio al 30 de noviembre.
“Para ellos en particular, que reciban o no un sistema (solar) es algo que realmente es de vida o muerte”, declaró Charlotte Gossett Navarro, directora principal en Puerto Rico de la Hispanic Federation, en una entrevista telefónica.
La organización sin fines de lucro figura entre las entidades que firmaron una carta difundida el miércoles a la gobernadora Jenniffer González y al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
La Hispanic Federation es una de siete organizaciones que iban a ayudar a instalar los sistemas solares y a educar a las familias sobre su uso. Algunos de esos grupos ahora están objetando formalmente la cancelación de los fondos o negociando con el Departamento de Energía de Estados Unidos.
González afirma que “no tenemos opción” porque el gobierno federal decidió no entregar a Puerto Rico esos fondos. Ahora se ese dinero está previsto a ser invertido en la deteriorada red eléctrica de la isla, que fue arrasada por el huracán María en 2017, pero que ya estaba en declive por la falta de inversión y mantenimiento.
Las instalaciones de paneles solares en techos han crecido en los últimos tres años en todo Puerto Rico, con un promedio de 3,850 sistemas instalados por mes en 2025, para un total general de casi 192,000 al final del año, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Mientras tanto, más de 171,000 hogares y negocios cuentan con sistemas distribuidos de almacenamiento en baterías.
Pero no todo el mundo puede costear esos sistemas en la isla caribeña de unos 3.2 millones de habitantes, donde la tasa de pobreza supera el 40%.
Gossett Navarro indicó que no han recibido respuestas a preguntas pendientes sobre los fondos a medida que se acerca la fecha límite del 9 de mayo, que marca el fin del programa aunque para algunos ni siquiera ha comenzado.
Las cuadrillas ya habían instalado sistemas solares en más de 6.000 hogares como parte del programa, pero otras 12,000 familias ahora permanecen en el limbo.
Entre ellas está Yvette Rodríguez, de 61 años. Necesita una máquina para la apnea del sueño, y su esposo, Luis Soler, un veterano de 67 años y doble amputado, depende de una cama eléctrica ajustable.
“Es una necesidad grande que tengamos estas placas solares”, indicó Rodríguez, que vive con su esposo en la pequeña isla puertorriqueña de Culebra. Explicó que su esposo necesita aire acondicionado porque tiene problemas cardíacos y vive en una zona donde son comunes las alertas por calor.
También lamentó que los apagones continuos los obliguen a botar comida.
“Económicamente nos afecta grandemente porque tenemos que gastar nuestra poca economía que uno tiene para poder comer”, expresó.
También afectada por el recorte de fondos federales está María Pérez, de 80 años, y su esposo de 88. Ella tiene presión alta y problemas cardíacos que han provocado varias hospitalizaciones. Además, tiene gotas para los ojos por sus cataratas que requieren refrigeración.
“Las pongo en hielo, pero no es lo mismo”, comentó. “Nos tienen sufriendo con esos (dólares) que nos quitaron. No es justo”.
Pérez recibe 364 dólares al mes mediante un cheque del Seguro Social, pero, como a muchos puertorriqueños, su factura de luz a menudo es de esa misma cantidad.
Gabriela Joglar Burrowes, directora ejecutiva del Consejo Estatal para la Vida Independiente de Puerto Rico, estuvo entre quienes firmaron la carta dirigida a la gobernadora y Wright.
Señaló que contar con paneles solares no solo habría proporcionado electricidad constante, sino también tranquilidad.
“Si tú eres una persona que dependes de un equipo como un ventilador, una máquina de diálisis o medicina que tiene que ser refrigerada, la falta de energía constante representa un riesgo de hasta que puedes perder la vida”, advirtió.
Joglar Burrowes, quien tiene una discapacidad, señaló que miles de familias habían esperado durante mucho tiempo los sistemas solares y no deberían ser olvidadas.
“Se ve como a veces somos (reemplazables), y no lo somos”, sostuvo.
Algunas de las 12,000 familias han recibido la evaluación inicial de elegibilidad, mientras que otras ya recibieron una visita al hogar o comenzaron a reparar sus techos en preparación para un sistema solar.
La mayoría de las familias vive en comunidades rurales, incluidos pueblos montañosos como Adjuntas, Jayuya y Orocovis.
“Es aún más preocupante”, afirmó Gossett Navarro. “Es difícil salir de las montañas cuando hay un desastre”.
El Departamento de Energía de Estados Unidos indica en su sitio web que algunas personas recibirán un sistema, pero no ha dicho quiénes ni cuándo.
Gobierno Federal cancela proyectos solares multimillonarios en Puerto Rico mientras la red eléctrica se desmorona
Dánica Coto
APNews.com
22 de enero de 2026
SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha cancelado proyectos solares en Puerto Rico por valor de millones de dólares, mientras la isla sufre cortes de energía crónicos y una red eléctrica en ruinas.
Los proyectos tenían como objetivo ayudar a 30,000 familias de bajos ingresos en zonas rurales del territorio estadounidense como parte de una transición hacia las energías renovables que ahora se está desvaneciendo.
En un correo electrónico obtenido por The Associated Press, el Departamento de Energía de Estados Unidos afirmó que el impulso del exgobernador de Puerto Rico para un futuro 100% renovable amenazaba la fiabilidad de su sistema energético.
"La red eléctrica de Puerto Rico no puede permitirse funcionar con más energía solar distribuida", indica el mensaje. “El rápido y generalizado despliegue de paneles solares en los tejados ha generado fluctuaciones en la red eléctrica de Puerto Rico, lo que ha provocado una inestabilidad y fragilidad inaceptables”.
Javier Rúa Jovet, director de políticas públicas de la Asociación de Energía Solar y Almacenamiento de Energía de Puerto Rico, refutó esta afirmación en una entrevista telefónica el jueves.
Explicó que unas 200,000 familias en Puerto Rico dependen de la energía solar, que genera cerca de 1.4 gigavatios diarios para el resto de la isla.
“Esto ayuda a evitar apagones”, afirmó, y añadió que los inversores de estos sistemas también contribuyen a regular las fluctuaciones de la red.
Lamentó la cancelación de los proyectos solares. “Es una tragedia, sinceramente”, dijo. “Estos fondos estaban destinados a los más necesitados”.
A principios de este mes, el Departamento de Energía canceló tres programas, incluyendo uno por valor de 400 millones de dólares, que habrían permitido la instalación de sistemas solares y de almacenamiento de baterías en hogares de bajos ingresos y personas con necesidades médicas.
En su correo electrónico, el departamento indicó que el 9 de enero reasignaría hasta 350 millones de dólares de sistemas solares privados distribuidos para apoyar mejoras en la generación de energía en Puerto Rico. No quedó claro de inmediato si dichos fondos ya se habían asignado.
Uno de esos programas habría financiado proyectos solares para 150 hogares de bajos ingresos en la pequeña isla puertorriqueña de Culebra.
“La gente está muy molesta y enojada”, dijo Dan Whittle, vicepresidente asociado del Fondo de Defensa Ambiental, que supervisaba ese proyecto. “Ven cómo otras personas mantienen la luz durante estos apagones y no entienden por qué no se les incluye”.
Señaló que un proyecto financiado con fondos privados ayudó a instalar paneles solares y baterías en 45 hogares una semana antes de que el huracán Fiona azotara Puerto Rico en septiembre de 2022.
Whittle expresó su desconcierto ante la decisión del gobierno federal.
“Se creen a pies juntillas que la energía solar es el problema. No podrían estar más equivocados”, afirmó.
Los proyectos solares formaban parte de un fondo inicial de mil millones de dólares creado por el Congreso de Estados Unidos en 2022, bajo la presidencia de Joe Biden, para impulsar la resiliencia energética en Puerto Rico, que aún se recupera del huracán María.
La tormenta de categoría 4 azotó la isla en septiembre de 2017, devastando una red eléctrica ya debilitada por la falta de mantenimiento e inversión. Los cortes de luz han persistido desde entonces, con apagones masivos en la víspera de Año Nuevo de 2024 y durante la Semana Santa del año pasado.
En los últimos años, los residentes y las empresas que podían permitírselo han adoptado la energía solar en una isla de 3,2 millones de habitantes con una tasa de pobreza superior al 40%.
Sin embargo, más del 60% de la energía en la isla aún se genera en centrales eléctricas que utilizan petróleo, el 24% en gas natural, el 8% en carbón y el 7% en energías renovables, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
La cancelación de los proyectos solares se produce un mes después de que la administración de la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, demandara a Luma Energy, una empresa privada que supervisa la transmisión y distribución de energía en la isla.
En ese momento, González afirmó que el sistema eléctrico “no ha mejorado con la rapidez, la consistencia ni la eficacia que Puerto Rico merece”.
La fragilidad del sistema energético de Puerto Rico se ve agravada por la lucha por reestructurar una deuda de más de 9 mil millones de dólares que tiene la Autoridad de Energía Eléctrica de la isla, la cual no ha logrado llegar a un acuerdo con sus acreedores.